Pruebas iniciales y costos de la FIV | IVF Turkey

2018-12-12

Antes de iniciar un tratamiento de FIV, es fundamental realizar pruebas de fertilidad como análisis de sangre, pruebas de reserva ovárica y seminogramas para determinar el protocolo más adecuado.

Cuando las parejas consideran la fecundación in vitro (FIV), los expertos deben realizar algunas pruebas necesarias para obtener información sobre el problema de fertilidad de los pacientes y determinar el tratamiento más adecuado antes de iniciarlo. Las pruebas comunes que se realizan antes de un tratamiento de FIV incluyen análisis de sangre, pruebas de imagen, pruebas de reserva ovárica y seminograma.

Análisis de sangre

Antes del tratamiento de FIV, su médico necesita saber su grupo sanguíneo y el de su pareja, así como sus niveles de hormona folículo estimulante (FSH), LH, prolactina, TSH, AMH y estradiol.

Prueba de reserva ovárica

La prueba de reserva ovárica examina la calidad y cantidad de los óvulos. Analizar los resultados de su análisis de sangre junto con una ecografía, evaluando sus niveles de hormona antimülleriana (AMH), estrógeno y hormona folículo estimulante (FSH), puede ayudar a su médico a comprender su reserva ovárica.

Prueba de permeabilidad tubárica

Antes de un tratamiento de FIV, los médicos deben verificar si las trompas de Falopio están permeables o abiertas. Esta prueba se realiza mediante un estudio de diagnóstico por imagen llamado HSG (histerosalpingografía). Una prueba de permeabilidad tubárica también permite examinar la forma de la cavidad uterina y ayuda a determinar el protocolo de tratamiento adecuado para la FIV.

Detección de enfermedades infecciosas

La detección de enfermedades infecciosas es un paso crucial antes de iniciar el tratamiento de FIV. El médico debe realizar pruebas para detectar VIH, rubéola, hepatitis B, varicela, clamidia e ITS, tanto en hombres como en mujeres.

Análisis de semen

El semen debe analizarse para determinar el recuento, la movilidad y la morfología (tamaño y forma) de los espermatozoides. Es la prueba más importante para diagnosticar la infertilidad masculina.